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Embarazo y actividad física

Doctor Francisco José Sarasa Oliván especialista en medicina del deporte en Zaragoza. Clínica PODIUM

Que cualquier mujer que realiza actividad física (y con mayor motivo atletas de competición), vean condicionada ésta por el embarazo de una forma llamativa, obedece a que todavía existe mucho desconocimiento general al respecto.

Ejercicios durante el embarazo

En general existe la idea de que el embarazo implica una detención de la actividad física en la mujer que la practica habitualmente, o un final de la carrera deportiva en una atleta. Nada más lejos de la realidad, con sus matices.

El embarazo implica en la mujer, desde un punto de vista físico, la aparición de una numerosa cantidad de transformaciones en su cuerpo.

Algunas de estas transformaciones (sobre todo las que se producen en el área cardiovascular), lejos de suponer una limitación para el desarrollo de la actividad física, pueden suponer un cambio positivo que les puede permitir continuar con dicha actividad normal (incluso competitiva) durante un tiempo, en contra de lo que habitualmente piensan muchas personas.

Evidentemente el tipo de actividad física (o deporte) que se practica, es uno de los elementos a considerar para poder entender las distintas formas de adaptarse a la situación. En general distribuimos el tiempo del embarazo en tres trimestres con diferencias entre ellos.

Primer trimestre de embarazo

En el primer trimestre podríamos decir que se desarrollan las distintas partes del feto, y es el período en el que suelen presentarse distintos síntomas como náuseas (ocasionalmente vómitos) o sensación de hinchazón o sensibilidad en las mamas. Estos síntomas suelen autolimitarse a partir de este trimestre.

En este primer trimestre del embarazo es donde se producen muchas adaptaciones fisiológicas que pueden suponer alguna ventaja, como pueden ser las modificaciones hormonales, el aumento del volumen plasmático y de glóbulos rojos, o la modificación de la respuesta ventilatoria.

Segundo y tercer trimestre de embarazo

Segundo y tercer trimestre de embarazo

En el segundo y tercer trimestre podríamos decir que asistimos a la maduración de los distintos órganos, además del aumento del tamaño y peso del mismo.

El embarazo condiciona una mejora cardiovascular generalizada, pero además, la práctica de actividad física puede ser beneficiosa para la mujer embarazada porque ayuda a evitar el exceso de peso, aumenta la sensación de bienestar físico y psíquico, y disminuye el estrés.

Pero además de todo lo expuesto anteriormente, debemos tener en cuenta que el feto puede verse beneficiado por la realización de un ejercicio progresivo por parte de la madre.

Ejercicios para embarazadas

En resumen el ejercicio físico moderado y con poco impacto no sólo no está contraindicado, sino que puede ser beneficioso en el primer trimestre de embarazo.

En general podríamos decir que hay situaciones donde se debe regular la actividad:

Recordar por último que algunas actividades no son aconsejables. A partir del segundo trimestre se deben evitar ejercicios de impacto o que conlleven movimientos que puedan afectar al feto. En esa fase se deben suspender las competiciones.
En situaciones de calor intenso tampoco debe realizarse ejercicio físico durante el embarazo.

Otro aspecto a tener en cuenta es que el estado de salud de la mujer durante el embarazo que debe ser normal. Las situaciones de embarazo complicadas (síntomas como dolor, hemorragias, o ausencia de movimientos fetales), evidentemente desaconsejan la práctica de actividad física, así como los casos en los que se sientan molestias por el peso del feto.

Por último la mujer que quiere continuar con su actividad física precisa de un seguimiento médico para que su seguridad sea máxima. Siempre debe de estar bajo una rigurosa supervisión médica.

 

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