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La terapia sacrocraneal se basa en el movimiento respiratorio primario que empieza al 5º mes de vida uterina. A diferencia del movimiento respiratorio secundario (la respiración normal) que empieza al nacer. Se trata de una terapia manual suave que fue desarrollada a comienzos de siglo y que se encuentra incluida dentro de la osteopatía.

Es como el sistema hidráulico del cuerpo entre cráneo y sacro en contacto por la médula, y el aceite que es el líquido encefalorraquídeo. También lo componen encéfalo, meninges, huesos craneales y pelvis.

La potencia y calidad con que emerge y se trasmite este impulso a todo el organismo determina el estado de salud y vitalidad.

¿Cómo se aplica la terapia sacrocraneal?

En una sesión el terapeuta se pone en contacto con las manos para escuchar los movimientos sutiles, ritmos, pulsaciones, patrones de congestión y resistencia que surgen en respuesta a golpes físicos, tensiones, problemas emocionales, etc.

Los tejidos del cuerpo se contraen, limitando su buen funcionamiento y creando restricciones que provocan problemas durante años. Con esta técnica se identifica el origen de las lesiones y como poder tratarlas.

El complejo cuerpo-mente es un sistema espontaneo auto organizado que al recibir la información correcta de su propio desequilibrio, tiene la capacidad de equilibrarse.

Aumento de energía con la terapia sacrocraneal

Cuando se liberan las tensiones, se libera también la energía que antes se utilizaba para mantener la contracción. Con lo cual aumentamos nuestra energía encontrándonos mejor. Generalmente se necesitan una serie de sesiones para obtener los resultados deseados.

Esta terapia es tan suave y segura que se puede usar en todas las edades: desde niños hasta ancianos, incluso en bebes es muy efectiva.

También durante el embarazo y el postparto es recomendable porque la posición del sacro se queda mal posicionado y si no se corrige puede ocasionar problemas de espalda, ginecológicos, migrañas etc. Después de una operación, accidente o en condiciones de fragilidad también es aconsejable.

Terapia global de todo el cuerpo

Al tratarse de una terapia global de todo el cuerpo, puede ayudar a todas las personas incrementando su vitalidad y auto-curación.

Responde favorablemente en alergias, alteraciones de la ATM, zumbidos de oídos (acufenos), ansiedad, artritis, artrosis, asma, ciática, depresión, dificultades en el embarazo, dolor articular, escoliosis, estrés, hernias, hiper o hipotiroidismo, hiperactividad, lumbago, migrañas, neuralgias de trigémino, parálisis facial, secuelas de accidente, sinusitis, etc.

Derechos de foto © Konstantin Yuganov / Fotolia

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