La otoplastia ¿en qué consiste y qué beneficios aporta?

El pabellón auricular se desarrolla de la 6ª a 16ª semana de gestación. Alcanza el 85% de su tamaño a los 3 años, y consigue su tamaño definitivo a los 5 años. En la edad adulta prácticamente solo crece el lóbulo. La otoplastia es la cirugía que se encarga de corregir las malformaciones que pueden presentar las orejas.

La anomalía más común es la que se conoce como “orejas de soplillo” o en forma de asa (afecta al 5% de la población, el 60% de los casos se debe a la herencia genética), que se produce debido a la falta o escasa definición de los pliegues naturales del cartílago de la oreja o a la proyección aumentada de uno de ellos.

En otras ocasiones, las orejas pueden presentar un grado de malformación más complejo, con pliegues extras anómalos, o verse muy cerradas o constreñidas o presentar asimetrías.

Aunque los efectos fisiológicos de cualquier tipo de deformidad en la oreja son insignificantes para el oído, sí que puede provocar un importante impacto estético y psicológico en quien lo padece. El objetivo de la cirugía estética de las orejas no es alcanzar unas medidas exactas, sino encontrar formas y proporciones finales adecuadas que den un aspecto de naturalidad y normalidad al paciente. Se trata de una intervención que combina tanto la parte técnica como la parte artística.

¿Quién es un buen candidato para someterse a esta operación?

A diferencia de otras intervenciones estéticas la otoplastia puede realizarse en niños, en adolescentes y en adultos con resultados similares. Se recomienda realizar la cirugía a partir de los 3 años, que es la edad en la que el cartílago ha madurado. Las orejas de soplillo pueden causar complejos en los más pequeños y problemas a la hora de relacionarse con los demás. Ahora bien, es importante esperar a que el niño lo reclame, porque en muchas ocasiones son los padres los que generan la inseguridad en su hijo.

¿Pueden mejorar las orejas sin necesidad de cirugía?

Los remedios caseros como colocarse un esparadrapo que mantenga la oreja pegada a la cabeza no surten ningún efecto. Solo tratando y remodelando el cartílago y la piel se consiguen resultados definitivos.

También cabe mencionar el método Earfold desarrollado por la compañía Allergan, y que consiste en un implante que se presenta como alternativa a la cirugía tradicional. El microimplante se coloca mediante una incisión en el antihélix de la oreja, realizando un efecto de sujeción del cartílago que permite pegarlo hacia la cabeza. Se consigue el mismo efecto que con una otoplastia pero sin pasar por quirófano.

¿En qué consiste la operación?

Se trata de un procedimiento sencillo que suele durar entre una y dos horas. Se realiza bajo anestesia local pura o asistida por una sedación, no es necesario el ingreso hospitalario y la recuperación es rápida.

Existen diferentes técnicas, pero todas ellas se centran en corregir el pabellón auricular mediante la remodelación del cartílago que da forma a las orejas, lo que permite actuar sobre prácticamente cualquier clase de malformación.

El abordaje más habitual es a partir de incisiones que se realizan detrás de la oreja, donde la cicatriz queda estratégicamente escondida y se vuelve inapreciable con el paso de los días. El cartílago se modifica tallándolo mediante pequeños cortes en su superficie, permitiendo que adopte una forma más natural.

Tras la cirugía el paciente deberá permanecer un par de horas en la clínica, transcurrido este tiempo el cirujano le dará el alta explicándole los cuidados necesarios que deberá seguir en casa, además de la cita para la primera cura en la consulta que se realizará a las 24-48 de la intervención.

¿Cómo es el postoperatorio de la otoplastia?

La recuperación de la otoplastia es rápida y raramente aparece alguna complicación. Es por ello que la reincorporación a la vida cotidiana y laboral se puede producir a los 3-4 días. Es normal que surjan ciertas molestias en los primeros 5 días, pero pueden solventarse con un analgésico. Se puede hacer deporte (no de contacto) a la semana de la cirugía.

El paciente debe llevar un vendaje que le será retirado al cabo de 24 o 48 horas. Posteriormente se permite el lavado de la cabeza y la higiene y curas diarias. Se recomienda llevar durante una semana una banda elástica sobre las orejas con la idea de evitar que en algún movimiento se pueda traccionar y soltar alguno de los puntos internos. La banda deberá llevarse de 2 a 3 semanas más solo para dormir.

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