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Sexualidad con cáncer

Mª Sonia Ruiz Ortega, Sexóloga en Madrid, especialista en Sexología, educación Sexual y asesoramiento tanto individual como en pareja

Desde el diagnóstico, suceden una serie de cambios que pueden afectar a la sexualidad individual y en pareja. Ellos dependen de cada persona y pareja y del momento o etapa en el proceso.

En muchas ocasiones desde los primeros momentos, nos encontramos un relato en el que la sexualidad ha pasado a un segundo plano directamente y no hay interés.

La ansiedad y estrés por la preocupación y ubicación en la nueva situación, pueden dar lugar a esta respuesta. Es importante saber que dicha respuesta no significa que haya ningún tipo de problema en lo que a sexualidad se refiere.

Cuando se instaura algún tipo de tratamiento aparecen nuevos cambios que afrontar:

Nuevos cambios que afrontar:

  • Medicación: muchos fármacos pueden disminuir el deseo, generar malestar, cambios en el sueño, sequedad vaginal, sofocos, aumentar la sensibilidad en algunas zonas, dispareunia, cansancio físico, y otras dificultades específicas. Así mismo en la quimioterapia fundamentalmente y tratamiento hormonal, aparecer amenorrea.
  • Cirugía: suele ir combinada con algún tratamiento farmacológico, y de ser así, a lo mencionado anteriormente, le sumamos el cambio físico en la zona intervenida, en diferentes grados según el caso.

Todos estos efectos que se dan a causa del tratamiento, serán percibidos y afrontados de maneras diferentes dependiendo del sujeto y pueden desencadenar miedos e inquietudes de cara a mantener encuentros eróticos con un otro, en pareja, aunque también es fundamental mencionar los vividos de manera individual.

Algunos de ellos son:

  • No gustarse cuando se mira, o el reflejo en el espejo, debido al cambio (fundamentalmente físico).
  • Miedo a no ser deseable.
  • Miedo a no poder sentir y disfrutar del mismo modo que lo hacía antes.
  • Miedo a no poder dar placer del mismo modo que lo hacía antes.

La sexualidad tras el cáncer

Algunas nociones que pueden ayudar a recuperar y mejorar la sexualidad tras el cáncer:

  • El momento ha de ser elegido y decidido por el sujeto/sujetos, no como obligación sino como interés y apetencia. Es importante que no se fuercen los momentos, sino que surjan por el deseo.
  • Dialogar acerca de los miedos en general si se quiere y especialmente aquellos que tengan que ver con la pareja para poder solventar las dudas. Así mismo, sobre las expectativas y apetencias de cara al encuentro.
  • Recordar que hay un amplio abanico de prácticas eróticas para disfrutar y disfrutarnos. Y de este modo elegir aquellas que más nos sugieran y atraigan en ese momento. A veces con el diálogo en estos momentos, se descubren o rescatan prácticas, que abren una nueva ventana al placer.
  • Si hay dolor o sequedad vaginal, puede usarse lubricantes. Al elegirlos, tener en cuenta que no haya componentes hormonales, y en el caso de que los tengan, consultar previamente la procedencia, o no, de su uso.

Conclusiones sobre cómo afecta

La sexualidad tiene que ver con cómo nos sentimos como el hombre y mujer que somos y va evolucionando a lo largo de la vida con nuestras experiencias y cambios vitales. Es una continua readaptación, por lo que no es raro que la vivamos de manera distinta a como lo hacíamos antes, manteniendo, no obstante, la sensación de satisfacción.

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